LAS cigarras son unos insectos parecidos a los saltamontes. Viven en todos los continentes, excepto en la Antártida. Sin embargo, solo en el noreste de Estados Unidos viven las cigarras periódicas, que por mucho tiempo han fascinado a los biólogos.
Piense en lo siguiente: Millones de cigarras periódicas aparecen de repente en primavera en solo unas semanas. En ese corto período salen al aire libre, cambian la piel, cantan ensordecedoramente, vuelan, se aparean y mueren. Aunque parezca extraño, la siguiente generación no aparecerá hasta dentro de trece o diecisiete años, dependiendo de la especie. ¿Qué hacen estos insectos durante todos esos años?
Para responder a esta pregunta, hay que entender su fascinante ciclo vital. Una semana después de aparecer, las cigarras adultas se aparean, y la hembra pone entre 400 y 600 huevos en el interior de las ramas de los árboles. Poco después mueren. En las siguientes semanas, los huevos eclosionan, y las larvas caen al suelo, se meten bajo tierra y ahí continúan viviendo. por años, estas absorven los fluidos de las raíces de arbustos y árboles. Trece o diecisiete años después, una nueva generación de cigarras adultas saldrá de la tierra para repetir el ciclo.
Según la revista Nature, el intrincado ciclo vital de estas cigarras «ha desconcertado a los científicos durante siglos. […] Incluso en la actualidad, los entromólogos tratan de comprender cómo ha evolucionado el peculiar ciclo vital de este insecto». No existe otro caso similar en todo el reino animal.
¿Qué le parece? ¿Es el ciclo vital de la cigarra periódica resultado de la evolución o del diseño?•






Diseño!!! es como si fuésemos programas y Dios nuestro programador, que escribe directamente en nuestro código genético, conformando así nuestras rutinas de vida así como nuestro carácter, pero sin embargo nos codificó para que tubiésemos auto-aprendisaje y así mostrar su gloria en nosotros…
No, por supuesto que no somos programas, Jehová nos creó a todos con el don y el regalo del libre albedrío, el drecho de tomar nuestras propias decisiones. Es una prueba más de cuan maravilloso es nuestro Padre celestial.
Amén!