¿Por qué tantas BIBLIAS?

¿Por qué hay tantas versiones o traducciones bíblicas? ¿Cree que las nuevas versiones son una ayuda o un obstáculo para comprender la Biblia? Conocer sus orígenes nos ayudará a evaluarlas bien.

Empecemos viendo quién escribió la Biblia y cuándo.

LA BIBLIA ORIGINAL

Por lo general, la Biblia está dividida en dos secciones. La primera consta de 39 libros que contienen “las sagradas declaraciones formales de Dios” (Romanos 3:2). Dios inspiró a hombres fieles a escribir estos libros durante un período largo de tiempo, unos mil cien años desde el 1513 a.e.c. (antes de la era común) hasta poco después del 443 a.e.c. Escribieron principalmente en hebreo, por lo que llamamos a esta sección las Escrituras Hebreas, también conocida como “Antiguo Testamento”.

La segunda sección consta de 27 libros que también son considerados “la palabra de Dios” (1 Tesalonicenses 2:13). Dios inspiró a algunos discípulos fieles de Jesucristo para que escribieran estos libros durante un período de tiempo mucho más corto, unos sesenta años desde alrededor del 41 e.c. (era común) hasta el 98. Escribieron principalmente en griego, por lo que llamamos a esta sección las Escrituras Griegas Cristianas, también conocida como “Nuevo Testamento”.

Estos 66 libros inspirados forman la Biblia completa, el mensaje de Dios para la humanidad. Pero ¿por qué se hicieron más traducciones de la Biblia? Veamos tres de las razones principales.

>Para que la gente pudiera leer la Biblia en su lengua materna.

>Para eliminar los errores de los copistas y recuperar el texto original.

>Para actualizar el lenguaje.

Analicemos cómo se tuvieron en cuenta estos factores en dos de las primeras traducciones.

LA SEPTUAGINTA GRIEGA

Unos trescientos años antes de Jesús, algunos eruditos judíos comenzaron a traducir las Escrituras Hebreas a otro idioma: el griego. Esta traducción llegó a conocerse como la Septuaginta griega. ¿Por qué lo hicieron? Para ayudar a los muchos judíos que en esa época hablaban griego en vez de hebreo a permanecer cerca de sus “santos escritos” (2 Timoteo 3:15).

La Septuaginta también ayudó a millones de personas que no eran judías y hablaban griego a conocer las enseñanzas de la Biblia. ¿En qué sentido? El profesor Wilbert Howard escribió: “Desde mediados del siglo primero, se convirtió en la Biblia de la Iglesia Cristiana, y sus misioneros fueron de sinagoga en sinagoga ‘probando con las escrituras que Jesús era el Mesías’” (Hechos 17:3, 4; 20:20). Según el erudito bíblico Frederick Bruce, esa fue una de las razones por las que los judíos “perdieron el interés en la Septuaginta”.

A medida que los discípulos de Jesús recibían los libros de las Escrituras Griegas Cristianas, los fueron añadiendo a la traducción Septuaginta de las Escrituras Hebreas, y así se obtuvo la Biblia completa que tenemos hoy.

LA VULGATA LATINA

Unos trescientos años después de que se completara la Biblia, el erudito religioso Jerónimo completó una traducción en latín que con el tiempo se llamó la Vulgata latina. ¿Por qué se necesitaba otra traducción en latín si ya existían varias? Jerónimo quería corregir “malas traducciones, erratas y adiciones u omisiones injustificadas”, afirma The International Standard Bible Encyclopedia.  Jerónimo corrigió muchos de esos errores. Sin embargo, tiempo después, la Iglesia tomó la peor de las decisiones: determinó que la Vulgata latina fuera la única traducción autorizada de la Biblia, y lo fue durante siglos. En vez de ayudar a la gente común a comprender la Biblia, la Vulgata hizo todo lo contrario, pues con el tiempo la mayoría de la gente dejó de entender latín.

El nombre divino en un fragmento de un manuscrito de la Septuaginta  que data de los días de Jesús.

EL SAGRADO NOMBRE DE DIOS EN LA BIBLIA

EN LA BIBLIA La Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras usa el sagrado nombre de Dios, Jehová, tanto en las Escrituras Hebreas como en las Escrituras Griegas Cristianas. Pero la mayoría de las Biblias modernas no lo usan. En vez de eso, emplean el título Señor. Según algunos traductores, una razón por la que hacen esto es que el nombre de Dios, representado por el Tetragrámaton (YHWH), nunca apareció en la traducción Septuaginta griega de las Escrituras Hebreas. ¿Tienen razón?

A mediados del siglo veinte se descubrieron unos fragmentos muy antiguos de la Septuaginta que datan de los días de Jesús. Dichos fragmentos contienen el sagrado nombre de Dios escrito en caracteres hebreos. Al parecer, los copistas eliminaron más tarde el nombre divino y lo sustituyeron por el término Kýrios, que en griego significa “Señor”. Sin embargo, la Traducción del Nuevo Mundo restituye el nombre divino a los lugares donde le corresponde estar en las Escrituras.

APARECEN TRADUCCIONES NUEVAS

Mientras tanto, aparecieron otras traducciones de la Biblia, como la famosa Peshitta siríaca, alrededor del siglo quinto de nuestra era. Pero no fue sino hasta el siglo catorce que se hicieron nuevos intentos para que la gente común pudiera leer las Escrituras en su lengua materna.

En Inglaterra, a finales del siglo catorce, John Wyclef comenzó el proceso para liberar a la Biblia de los idiomas muertos y producir una traducción en inglés que la gente común pudiera entender. Poco después, los métodos de impresión de Johannes Gutenberg permitieron a los eruditos bíblicos imprimir y distribuir nuevas versiones de la Biblia en muchos de los idiomas que se hablaban en Europa.

Cuando empezó a haber muchas traducciones en inglés, los críticos cuestionaron la necesidad de que existiera más de una versión en un mismo idioma. Sin embargo, en el siglo dieciocho, el clérigo inglés John Lewis escribió: “Los idiomas envejecen y llegan a ser incomprensibles, por eso es necesario revisar traducciones antiguas para lograr que hablen en el idioma que usa la gente, y la generación actual las pueda entender”.

Actualmente, los biblistas están en mejor situación que nunca para revisar traducciones antiguas. Tienen una mayor comprensión de los idiomas en los que se escribió la Biblia y disponen de valiosos manuscritos bíblicos antiguos hallados en épocas recientes. Gracias a eso, han podido determinar de manera más precisa el texto original.

De modo que es muy útil contar con versiones nuevas de la Biblia, aunque con algunas hay que ser cauteloso[1]. Ahora bien, cuando lo que motiva a los revisores a hacer una nueva versión de la Biblia es un amor sincero por Dios, podemos beneficiarnos mucho de su labor.

Rollo del mar Muerto del libro de Isaías de 2.000 años de antigüedad. Coincide prácticamente en todo con el texto bíblico actual.

¿SE HA ALTERADO EL TEXTO BÍBLICO?

Los copistas bíblicos cometieron errores, de eso no hay duda. Pero ninguno de esos errores modificó la Biblia. “No hay ni una doctrina fundamental de la fe cristiana que dependa de un texto cuestionado” (Our Bible and the Ancient Manuscripts).

Los copistas judíos fueron los que menos errores cometieron. “Los escribas judíos de los primeros siglos del cristianismo copiaron una y otra vez el texto de la Biblia hebrea con la máxima fidelidad (Second Thoughts on the Dead Sea Scrolls).

Por ejemplo, un rollo de Isaías hallado entre los Rollos del mar Muerto es mil años más antiguo que los textos disponibles hasta entonces. ¿Qué se ve al compararlo con los textos actuales? “En muy pocas ocasiones se ha añadido o eliminado alguna palabra” (The Book. A History of the Bible).

Los errores cometidos por copistas menos meticulosos, como cambios de orden en las letras, palabras o frases, ahora se pueden identificar y corregir con facilidad. “No existe otra colección en la literatura antigua universal que tenga tal abundancia de confirmación textual como el Nuevo Testamento” (The Books and the Parchments).

“Los creyentes preocupados pueden tener la total tranquilidad de que hasta el texto de los primeros papiros bíblicos de Egipto es prácticamente idéntico al texto que ha sobrevivido el paso por incontables scriptoria e imprentas de Europa” (The Book. A History of the Bible).

Entonces, ¿se ha alterado el texto bíblico? Definitivamente, no.

[1]Consulte el artículo “Cómo escoger una buena traducción de la Biblia”, publicado en el número del 1 de mayo de 2008 de esta revista.

A menos que se indique lo contrario, las citas bíblicas se han tomado de la versión en lenguaje moderno Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras (con referencias).

               La Atalaya 2017,

                  NÚMERO 6

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Nelson Grasso es un fiel predicador de las "Buenas Nuevas" del Reino de Jehová Dios y de su Rey mesiánico Cristo Jesús. Tiene el privilegio de hacerlo sirviendo como Testigo de Jehová en una congregación cristiana !Su objetivo para con el Blog! Llevar a cabo el mandato de Jesús registrado en Mateo 28:19,20 y ser partícipe de una de sus profecías registradas también en Mateo 24:14: "Predicar y hacer discípulos". Así, llevaremos el mensaje del Reino "tanto en Jerusalén como en toda Judea, y en Samaria, y hasta la parte más distante de la tierra" (Hechos 1:8)

23 Comentarios

  1. Realmente me parece que no es posible resumir tan a la ligera la historia de la biblia… parecería que el artículo es para niños de entre 8 a 12 años…

    Me gustaría señalar algunos puntos que se han omitido (no muy agradables) y son importantes:

    – La septuaginta incluía lo que hoy conocemos como libros deuterocanónicos… quizás no precisamente ídem pero estaban…

    – Jehová es una traducción aproximada… nadie sabe a ciencia cierta cómo se pronunciaba el nombre de dios en los tiempos que fueron escritos los primeros libros (Torá)… (יהוה – YHWH) y las vocales vienen de Adonai… En resúmen, un invento…

    – No existe un solo texto original, se perdieron… solo hay copias, unas más antiguas que otras… de manera que la ecdótica nos acercará en lo posible al original, pero es imposible una reconstrucción al 100%.

    Cito: “No hay ni una doctrina fundamental de la fe cristiana que dependa de un texto cuestionado”
    ¿Acaso a oído de la coma joánica? Sería solo un ejemplo…

    Un saludo

    • Antes de nada quisiera aclararle que mi objetivo para con el sitio no es levantar polémicas ni debates interminables, sino cumplir con el mandato de Jesús, no obstante si alguna persona tuviera alguna duda sincera, se le respondería con la Biblia. Solo por esta ocasión voy a responderle alguno de sus puntos en los que usted alude que son importantes, pero ojo: es solo para aclararle, no para iniciar un debate.

      Usted dice:
      La septuaginta incluía lo que hoy conocemos como libros deuterocanónicos… quizás no precisamente ídem pero estaban…

      La Septuaginta, nació por la necesidad de los judíos de habla griega de entender las escrituras en lenguaje hebreo. Como seguro sabes, hubo 72 eruditos judíos que participaron en esta primera traducción de las Escrituras del hebreo al griego. Existen pruebas que ratifican la veracidad de la Septuaginta. Por ejemplo: Al dirigirse a hombres de Cirene, Alejandría, Cilicia y Asia, el discípulo Esteban dijo: “José envió y mandó llamar a Jacob su padre y a todos sus parientes de aquel lugar [Canaán], en número de 75 almas” (Hechos 6:8-10; 7:12-14). El texto hebreo del capítulo 46 de Génesis señala que el número de parientes de José era de 70; pero la Septuaginta dice que eran de 75, de lo que se desprende que Esteban citó de esta última (Génesis 46:20, 26, 27).

      El Apóstol Pablo también mencionó de ellas. Mientras recorría Asia menor y Grecia en sus viajes misionales segundo y tercero, predicó a un sinfín de gentiles que tenían temor piadoso y a “griegos que adoraban a Dios”(Hechos 13:16, 26; 17:4). Estas personas de habla griega habían llegado a temer al Creador o a adorarlo porque habían adquirido cierto conocimiento de él en la Septuaginta, de dónde Pablo citó o parafraseó algunos pasajes al darle testimonio (Génesis 22:18, Gálatas 3:8). En fin amigo, podemos decir, pues, que la Septuaginta, sirvió para difundir las buenas nuevas en el siglo primero, siendo realmente veraz.

      Ahora dice:
      Jehová es una traducción aproximada… nadie sabe a ciencia cierta cómo se pronunciaba el nombre de dios en los tiempos que fueron escritos los primeros libros (Torá)… (יהוה – YHWH) y las vocales vienen de Adonai… En resúmen, un invento…

      En parte tiene razón. No obstante, la mejor traducción del nombre divino al español es Jehová. Aunque no sepamos a ciencia cierta cómo se pronuncia el nombre, cumplimos con el mandato bíblico de Hechos 2:21 que dice “Todo el que invoque el nombre de Jehová será salvo”. Así imitamos a Jesucristo, él es nuestro motor impulsador, nuestro modelo. Dijo claramente: “Y yo les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer, para que el amor con que me amaste esté en ellos, y yo en unión con ellos.” (Juan 17:26). Así lo demostró toda su vida en la tierra. Pronunciaciones como Yahweh y Yahvéh son formas por eruditos modernos que han tratado de deducir la pronunciación original del nombre de Dios. Algunos –pero no todos- creen que los israelitas de antes del tiempo de Jesús probablemente daban al nombre de Dios la pronunciación Yahweh o Yahvéh. Pero nadie puede estar seguro de eso. Pudiera ser que lo pronunciaran así, y pudiera ser que no.

      Con todo, muchas personas prefieren la pronunciación Jehová, escrita a veces también Jehovah. ¿Por qué? Porque tiene un uso generalizado y un aspecto familiar que Yahweh o Yahvéh no tienen. Sin embargo, ¿no sería mejor usar la forma que pudiera estar más cerca de la pronunciación original? Realmente no, porque eso no es lo que se acostumbra hacer con los nombres bíblicos.

      Para considerar el ejemplo más prominente, piense en el nombre de Jesús. ¿Sabe usted cómo llamaban a Jesús en la conversación cotidiana su familia y amigos de él mientras Jesús crecía en Nazaret? La verdad es que ningún ser humano sabe eso con seguridad, aunque puede haber sido algo como Yeshua (o quizá Yehoshua). Ciertamente no era Jesús.

      Sin embargo, cuando los relatos de la vida de Jesús fueron escritos en griego, los escritores inspirados no trataron de conservar, aquella pronunciación hebrea original. Más bien, vertieron el nombre en griego: lesóus. Hoy se vierte de diferentes maneras según el lenguaje del lector de la Biblia. Los que leen la Biblia en inglés encuentran Jesus (pronunciación aproximada: Yisos). Los italianos lo escriben Gesú (pronunciación aproximada: Yesú). Y los alemanes lo escriben Jesus (pronunciación aproximada: Yesus).

      ¿Tenemos que dejar de usar el nombre de Jesús porque la mayoría de nosotros –o hasta todos nosotros- realmente ignoramos cómo se pronunciaba originalmente? Hasta ahora, ningún traductor ha sugerido que se haga eso. Nos agrada usar el nombre, porque éste identifica el Hijo amado de Dios, Jesucristo, quien dio su sangre vital por nosotros. ¿Sería honrar a Jesús el quitar de la Biblia toda mención de su nombre y reemplazarla con un título como “Maestro” o “Mediador”? ¡Por supuesto que no! Podemos vernos en relación con Jesús cuando usamos su nombre de la manera como comúnmente se pronunciaba en nuestro idioma.

      Se pudiera comentar de modo similar en cuanto a todos los nombres que leemos en la Biblia. Los pronunciamos en otro idioma y no tratamos de imitar la pronunciación original. Así, decimos “Jeremías”, no Yirmeyahu. También decimos Isaías, aunque en su propio día a este profeta probablemente lo conocían como Yesha-yahu. Hasta eruditos que están al tanto de la pronunciación original de estos nombres utilizan la pronunciación moderna, no la antigua, cuando hacen referencias a ellos.

      Y lo mismo es verdad respecto al nombre Jehová. Aunque la pronunciación moderna Jehová quizá no sea exactamente la manera como se pronunciaba originalmente el nombre, esto de ninguna manera detrae la importancia del nombre. Identifica al Creador, el Dios vivo, el Altísimo a quien Jesús dijo: “Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre”. (Mateo 6:9).

      Continuará…

      • Saludos hermano @Nelson Grasso, espero no ser de molestia en su blog y no es mi objetivo empezar debates, me siento movido a rectificar un error de interpretación muy común basado en su teología.
        En Romanos 10:13 Porque “todo el que invoque el nombre de Jehová será salvo”. Encontramos una referencia exacta al versículo utilizado en Hechos 2:21 Y todo el que invoque el nombre de Jehová será salvo”’.
        Si analiza el contexto en el que se habla notará que en la carta a los romanos, se hace una alusión directa a Jesús en Romanos 10:9 Porque si declaras públicamente aquella ‘palabra en tu propia boca’, que Jesús es Señor, y en tu corazón ejerces fe en que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo.
        Cuando en Romanos 10:9 se refiere a decir “Porque si declaras públicamente aquella ‘palabra en tu propia boca’, que Jesús es Señor (kúrios), y en tu corazón ejerces fe en que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo, también se refiere un poco mas abajo en Romanos 10:13 Porque “todo el que invoque el nombre de Jehová (kúrios) será salvo”. Y Si vemos que en Hechos 2:21 Y todo el que invoque el nombre de Jehová (kúrios) será salvo”’. Es un deber reconocer que se esta hablando de Jesús (kúrios), encontramos referencia en Hechos 4:12 Además, no hay salvación en ningún otro, porque no hay otro nombre debajo del cielo que se haya dado entre los hombres mediante el cual tengamos que ser salvos”.
        Tenemos una conexión directa al nombre del único salvador y si lo contrastamos directamente con
        Isaías 43:10-11 “Ustedes son mis testigos —es la expresión de Jehová—, aun mi siervo a quien he escogido, para que sepan y tengan fe en mí, y para que entiendan que yo soy el Mismo. Antes de mí no fue formado Dios alguno, y después de mí continuó sin que lo hubiera. Yo… yo soy Jehová, y fuera de mí no hay salvador.”
        Solo puedes llegar a la conclusión de que Jesús es Dios, no uno menor como “un dios”, sino el UNICO DIOS el YO SOY al que querían apedrear Juan 8:58 Jesús les dijo: “Muy verdaderamente les digo: Antes que Abrahán llegara a existir, yo he sido”. o entrarías en conflicto con la escritura.

        PD: Utilicé la TNM para que no existan conflictos doctrinales.

        • Buenas Tardes, disculpe la demora en responderle, he estado un poco ocupado en estos días. Me agrada que diga que su objetivo no es empezar un debate, porque el mío tampoco lo es, de hecho: no es el objetivo de este sitio fomentar debates interminables e improductivos. Así que ya lo sabe.

          Ahora, solo quiero aclararle que olvidó un versículo importante, el 12:

          Ahí dice:

          “Porque no hay distinción entre judío y griego, puesto que hay el mismo Señor sobre todos, que es rico para con todos los que lo invocan”

          La pregunta es: ¿A quién se está refiriendo aquí Pablo al aludir a este Señor sobre todos, que es rico para con todos los que lo invocan?

          Para ello debemos conocer primero el significado de la palabra invocar. Según el diccionario, invcar se define como: “Dirigir súplicas, implorar a un ser superior”, es decir: Orar

          Y cuando Jesucristo enseñó a orar ¿A quién dijo que debíamos hacerlo?
          Encontramos la respuesta en la oración modelo que él nos enseñó en Mateo 6:9:

          “Padre Nuestro que estás en los cielos, Santificado sea tu nombre.”

          Jesucristo querido amigo enseñó a orar al Padre, a su Padre Jehová, el Dios de los Cielos

          Ahora puede que usted piense en las palabras de Pablo en 1 Corintios 1:2, donde él mencionó a “todos los que en todo lugar están invocando el nombre de nuestro Señor, Jesucristo.”

          ¿Cómo se invocó el nombre de Cristo en todo lugar?

          Una manera de hacerlo fue cuando los seguidores de Jesús de Nazaret lo reconocieron abiertamente como el Mesías y el “Salvador del mundo”, y efectuaron muchos milagros en su nombre. Por lo tanto, The Interpreters Bible dice que la frase “invoca el nombre de nuestro Señor significa confesar su señorío en vez de orarle”.

          Aceptar a Cristo y ejercer fe en su sangre derramada, que hace posible el perdón de los pecados, también es “invocar el nombre de nuestro Señor, Jesucristo”. (Compare Hechos 10:43 con 22:16). Y literalmente decimos el nombre de Jesús cuando oramos a Dios mediante él. Así que aunque la Biblia muestra que podemos invocar el nombre de Jesús, no indica que debamos orarle. (Efesios 5:20; Colosenses 3:17).

          Por lo tanto, queda claro amigo que en Romanos 10:13 Pablo se refiere a Jehová, el Padre, el Creador del Universo.

          Jesucristo mismo dejó claro en Juan 6:27 a la muchedumbre que alimentó; quién realmente era Dios:

          “Trabajen, no por el alimento que perece, sino por el alimento que permanece para vida eterna, que el Hijo del hombre les dará; porque sobre este el Padre, sí, Dios, ha puesto su sello de aprobación”.

    • Ahora dice:

      No existe un solo texto original, se perdieron… solo hay copias, unas más antiguas que otras… de manera que la ecdótica nos acercará en lo posible al original, pero es imposible una reconstrucción al 100%.

      Es cierto cuando dice que no hay ningún solo manuscrito original, pero no cuando dice que es imposible una reconstrucción al 100%, pues las 1700 copias manuscritas de libros bíblicos que se escribieron antes del nacimiento de Jesús, así como las alrededor de 4600 de los que compilaron sus discípulos son exactas; sumamente exactas a las originales.

      Los copistas profesionales de las Escrituras Hebreas llamados soferim se preocupaban mucho por evitar equivocaciones. Para revisar su trabajo contaban las palabras y hasta las letras de cada manuscrito que copiaban. Por eso Jesús, el apóstol Pablo y otros que solían citar de los antiguos escritores bíblicos no dudaban de la exactitud de las copias que utilizaban. (Lucas 4:16-21; Hechos 17:1-3).

      Es cierto que los copistas judíos y los copistas cristianos posteriores no eran infalibles. Cometían errores, pero las muchas copias que todavía existen nos ayudan a encontrar esos errores. ¿Cómo? Pues los diferentes copistas cometían errores diferentes. Por eso, por la comparación de la obra de diversos copistas podemos determinar muchas de sus equivocaciones. ¿Por qué podemos estar seguros?

      En 1947 hubo un descubrimiento sorprendente de unos rollos antiguos en ciertas cavernas del Mar Muerto. Aquellos rollos mostraron precisamente cuan exactas eran las copias que se habían hecho de las Escrituras. Entre los rollos había una copia del libro bíblico de Isaías cerca de mil años más antigua que cualquier manuscrito previamente disponible. Sin embargo, una comparación mostró que las únicas diferencias entre el manuscrito del mar Muerto y copias posteriores eran de asuntos como el orden de las palabras y la gramática. ¡El significado del texto no había cambiado tras mil años de copiar! Por eso el erudito William Henry Green pudo decir respecto al texto de las Escrituras Hebreas: “Puede decirse con seguridad que ninguna otra obra de la antigüedad se ha transmitido con tanta exactitud”. Se han hecho comentarios parecidos sobre la exactitud con que se han transmitido las Escrituras Griegas Cristianas.

      Por supuesto, sería emocionante hallar el documento original escrito por Moisés o por Isaías. Pero en realidad no necesitamos los originales. Lo importante no es el documento, sino su contenido. Y, milagrosamente, a pesar del transcurso de muchos siglos turbulentos y mucho copiar y recopiar, podemos estar seguros de que la Biblia todavía contiene la información que había en aquellos manuscritos antiguos originales. Como se ve, esta declaración bíblica ha resultado cierta: “Toda carne es como hierba; la hierba se marchita, y la flor se cae, pero el dicho de Jehová dura para siempre”. (1 Pedro 1:24, 25).

      Saludos

      • OK. Pero le aclaro que cualquier comentario opresivo o pasado no será publicado en el blog. Y si veo que esto se sale al debate allí mismo me detengo, ya he pasado por esto anteriormente y me he percatado de que no es ni productivo ni lleva a algún objetivo. Yo le puedo mostrar el punto de vista bíblico de las cosas si tiene interés, pero si percibo debate me detengo, espero que lo comprenda.

          • No se trata de que sea una mejor traducción o no. La Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras es una traducción que un comité de testigos de Jehová hizo directamente del hebreo, arameo y griego al inglés moderno. Como base para traducir las Escrituras Hebreas se usaron las ediciones de 1951-1955 del texto de la Biblia Hebraica de Rudolf Kittel. La edición de 1984 en inglés de la Traducción del Nuevo Mundo se benefició de ser actualizada en armonía con la Biblia Hebraica Stuttgartensia de 1977. Además, se consultaron los Rollos del Mar Muerto y numerosas versiones primitivas en otros idiomas. Para las Escrituras Griegas Cristianas se usó principalmente el texto maestro griego de Wescott y Hort, pero se consultaron otros textos maestros así como muchas antiguas versiones en otros idiomas.

            Esto hace que sea una Traducción completamente confiable y además fácil de entender.

          • el lenguage claro del texto,la fidelidad de la traduccion al texto original,el uso del nomre de dios a diferiencia de otras traducciones q han comenzado a dejarlo de usar ademas esta traduccion se a impreso con el fin de que personas de toda lengua o nacion pueda comprender el texto bilico de la mejor manera incluso si su nivel cultural es vajo el secreto esta en como transmite el mensage…

  2. buenas tarde nelson soy de la congregacion de la lomita Holguin alli sirvo como siervo ministerial junto a mi esposa con gusto quisiera colaborar con su blog y con algun comentario si lo desea. Como pudiera desde su blog acceder a apgunas publicasiones como la guia de actividades o libros en epub o jwpub es que donde vivo se nos hase un poco dificil a los hermanos descargala. Saludos Luis Grabiel Reynaldo Mendoza.

    • Buenas tardes luis. Bienvenido al sitio Buenas Nuevas de parte de Dios. Me alegro mucho de que lo halla encontrado. Cuando guste claro que puede colaborar con cualquier comentario que desee agregar. Con respecto a las publicaciones, le diré que no subo ya ninguna, he subido solo algunas revistas completas y otros artículos de enseñanza bíblica. Pero no me dedico ya a subir nuestras publicaciones. Hace poco el esclavo sacó un artículo en una de nuestras revistas de estudio que hablaba sobre cuáles eran los sitios oficiales de nuestra sociedad y que ningún otro sitio debería subir información de nuestras publicaciones. Este sitio lo edifiqué para dar el mensaje de las Buenas Nuevas en la web de aquí de Cuba, no es un sitio oficial, por lo que entonces ya no debo publicar nada sobre nuestras revistas, pero sí es un sitio basado en todas nuestras enseñanzas, las enseñanzas exactas del “esclavo fiel y discreto a quien su amo nombró sobre sus domésticos, para darles su alimento al tiempo apropiado” (Mat 24:45). Lo siento luis, pero ya solo me dedico aquí a responder comentarios sobre los artículos que subí anteriormente, aún así usted puede colaborar a responder comentarios.

      Saludos.

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